miércoles, 7 de febrero de 2007

LA OTRA HISTORIA DEL PENSAMIENTO

Desde que a finales del siglo XIX el movimiento liderado por A. Comte "inventara" esa forma de enfrentarnos al conocimiento de la historia que acabo convirtiéndola en "Historia", o mejor dicho... en ¡Ciencias Sociales!", nos hemos ido olvidando de lo que realmente significa dicho término. La palabra "historia" deriva del griego Οιδa ("yo sé"), de Οιδa derivó a Ιστορια ("investigación o información") o en otra acepción más de andar por casa... "contar", "narrar lo sucedido". Ese positivismo que invento el Sr. Comte -así se llama su corriente de pensamiento - trató de elevar las humanidades, sobre todo la susodicha historia, a rango de ciencia. Lo que este Francés humanísticamente alevoso no pudo calibrar fue que algo así acabaría matando la acepción investigadora de la historia y la iba a convertir en una Historia en la que siempre es otro el que "sabe". Mató de inanición la investigación historiográfica al cerrar el acontecimiento sobre aquellos que deciden lo que debe y no debe ser contado. Si a este cúmulo de despropósitos le unimos el hecho de que en la historia del pensamiento ha pasado lo mismo que en la historia "normal" o en la geografía (yo de pequeño creí que Europa estaba en el centro de la tierra) ya tenemos el lio liado. Sólo vamos a poder conocer aquello que ha sido contado por el que "sabe" que es lo que merece la pena ser contado.

Sin embargo, el hecho de ser postmodernos (¡que bonito!), que no ilustrados, nos permite unirnos a las pequeñas minorias que no han querido quedarse en lo "históricamente aceptado", o aceptable. La intención de estas páginas va a ser pues acercar a todo el que quiera pagar el impuesto revolucionario de la lectura y mi pedantería otra historia del pensamiento. Irreverente y a contrapelo.
Decía el gran pesador alemán W. Benjamin que al pasar el cepillo a contrapelo a la historia se conseguían dos cosas: evitar que nos sedujese el brillo superficial del cepillado a favor de la corriente y dejar al descubierto las heridas e impurezas que acompañan al "animal" bajo su manto exterior.
Espero que cepillemos mucho juntos....

5 comentarios:

Almu y Meli dijo...

Nos encanta lo de cepillar y lo del lío liado... En verdad cuenta con nuestro sabio asesoramiento en cuestiones etimológicas, ya te lo cobraremos en carne. Un beso

Ana Echarri dijo...

Me uno al cepillado en grupo.

Juana G. Linares dijo...

Felicidades, Julio, por esta nueva línea abierta en el Tuto. Muy gráfica la metáfora del cepillado a contrapelo. Necesario en los tiempos que corren.

Francisco Javier dijo...

Joder no hay cosa mas buena que leer y entender las cosas a contrapelo, como por ejemplo la Filosofía Cartesiana, verdad Julio??. Bueno un saludo y pedazo de blog. Fran.

Julio G. E. dijo...

Me encanta que la filosofia pueda ser leida a contrapelo, eso significa que mis pequeñas aportaciones a la misma valen para algo más que para engrosar la caspa. Gracias por el "piropo" al Blog que no es únicamente hijo mio, verdad Meli.